FLORETES
En el siglo XVII aparece el florete, arma inofensiva de hoja flexible, terminada con un botón en forma de flor, que permitía simular un duelo sin riesgo.
El florete se utilizó en Francia como arma de entrenamiento a mediados del siglo XVIII para practicar la esgrima de empuje rápido y elegante. Los esgrimistas desafilaban la punta envolviendo un florete alrededor de la hoja o fijando un pomo en la punta. Además de practicar, algunos esgrimistas se quitaban la protección y utilizaban el florete afilado para los duelos.
Los floretes tienen hojas estandarizadas, cónicas y rectangulares en longitud y sección. Se diseña la hoja de forma tal que se doble al impactar con su objetivo.
La hoja tiene dos secciones: la forte (fuerte) que es el tercio de la hoja cerca de la guarda, y el foible (débil) que son los dos tercios de la hoja cerca de la punta. Hay una parte de la hoja contenida dentro de la empuñadura llamada espiga. Se extiende más allá de la empuñadura lo suficiente como para sujetarse al pomo y mantener el resto del florete unido.
La guarda se sujeta a la hoja, al tapón y a la empuñadura. Luego, el pomo, un tipo de cierre, se une a la empuñadura y mantiene el resto unido. Los tipos de pomos tradicionales rectos son de variedad italiano, francés, español y ortopédico.
El florete es el arma más precisa y técnica del deporte de la Esgrima.
